Discutimos todo el atardecer
la casa olía a legumbres
nosotros no cenamos
nos quedamos sin apetito
antes de tiempo
esa noche
saqué a pasear a mi fantasma
por los alrededores vacíos
en la Plaza de Mayo
la ciudad estaba sucia
la ciudad estaba sucia
y friolenta
vos te quedaste en la oscuridad
comiendo pan con mantequilla y mermelada
esa
que manchó el piso y lo marcó
de duraznos chinos
conservando tu gusto especial
y el de
nuestras constelaciones lunares
hasta el día en que fuimos, otra vez,
un sólo cielito.
y el de
nuestras constelaciones lunares
hasta el día en que fuimos, otra vez,
un sólo cielito.

