Embalo lento y nostálgica. Me pierdo en la niebla del año. Amarro cartas, papelitos, sueños y revistas con fotografías, aritos de colores, discos que olvidé. Una semana embalando me entrega a tu locura.
y yo -¿dónde dejé la dinamita?
12.12.12
lucérame *
* haceme tu lucero, pigu.
De tu alma, Luis.
7.12.12
Un día como ayer, en que te convertiste en poética ausencia, por fin decidí no escribirte más, ya que voy a cantarte algunos meses hasta que la garganta no sufra, hasta que pueda despedirte por última y única vez, con tu nombre o con ninguno, pero con toda mi alma, como en ésta oportunidad a vos y a las hojas que caen, a vos que entre los días vas, a vos, lejos del miedo, encantador, sos viento de los mares, mojando melodías... chau.
(A vos: el charlatán del fin del mundo todojuntoyheladito)