Cuando paso por la arena,
25.6.13
21.6.13
Estás de espaldas frente a la ventana. Más allá el día iluminado y estenopeico a través del frente de los edificios. Tus alpargatas rayadas se acomodan con excelencia entre los rojos del lugar.
Por la noche haremos un espejo de agua sobre ellas.
Correrás, como siempre, salpicándolo todo entre la
Correrás, como siempre, salpicándolo todo entre la
humedad alocada del monoambiente.
Ahora despertamos marcando las doce y cuarenta y tres, ¿vie(r)nes?, quizá. Tus piernas están inmóviles sobre la mesa. Llevo en mi remera la última canción. Si tus pies nacieron viento déjalos correr. Quiero pero no alcanzo. Desde lejos se acerca la otra (que también soy yo) y te come la boca de un beso helado, mientras escurre el agua dentro de un balde. Agua de espejos.
Ahora despertamos marcando las doce y cuarenta y tres, ¿vie(r)nes?, quizá. Tus piernas están inmóviles sobre la mesa. Llevo en mi remera la última canción. Si tus pies nacieron viento déjalos correr. Quiero pero no alcanzo. Desde lejos se acerca la otra (que también soy yo) y te come la boca de un beso helado, mientras escurre el agua dentro de un balde. Agua de espejos.
Desde afuera observo y me pregunto si éste será o no,
el paraíso que juntos construimos.
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