24.1.14
8.1.14
Una y otra vez camino sin quererlo: repitiéndome en el recorrido deambulo lunática ida y vuelta sobre la callecita Rincón y el color de tus ojos sobre el muelle.
Mientras tanto: el cadáver exquisito y el río y el vino con hielo y un perro que ladra a lo lejos. En la penumbra de la noche, con el corazón abierto, sigo creyendo en algo
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